De Fondo

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Consumado está

Este viernes el Congreso del Estado decidirá finalmente modificar la Constitución Política del Estado para desaparecer la figura del Fuero Constitucional. La eliminación de este privilegio es parejo y, lo mismo alcanza y aplica al gobernador del estado que a los  Poderes Legislativo y Judicial, así como a los 58 Ayuntamientos de la entidad, no hay excepciones ni había justificación alguna para que no fuera así.

Habrá resistencia a admitirlo, pero se tendrá que reconocer que la iniciativa madre para la eliminación del Fuero Constitucional, partió del conceso entre 4 de los 27 diputados que conforman la actual legislatura. Fernando Chávez Méndez del PRI y Héctor Mendizábal Pérez del PAN, fueron en esencia, los impulsores de la Reforma en marzo de 2016, luego los secundaron Gerardo Serrano Gaviño también del PRI y el propio Enrique Flores del PAN, señalado como el principal responsable de presuntos actos de corrupción.

Fue palpable, que partir de que se puso sobre la mesa el tema de la cancelación del Fuero Constitucional, se hicieron evidentes las resistencias hacia el interior del propio Congreso. Hubo en principio, diputados que se negaron a poner fin a toda una era de inmunidad e impunidad, principalmente los pertenecientes al PRI y al PAN, y por supuesto, los diputados por Conciencia Popular, Oscar Vera Fabregat y Oscar Bautista Villegas del PRI, que insistían era anticonstitucional.

En el ámbito del Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, quienes gozaban del Fuero, simplemente nadaron de muertito, dejaron que el tiempo transcurriera, todo lo dejaron a la inercia y poco o nada hicieron para alentar la iniciativa presentada el año pasado. Y es que resultaba obvio, pues ninguno de los tres poderes está exento de actos de corrupción, absolutamente ninguno.

Con la decisión de este viernes, aparentemente se pone fin a un capítulo que culmina con la desaparición del Fuero. Tanto los diputados, como el propio gobernador y los líderes de los partidos políticos, no tuvieron ni para donde hacerse luego de que representantes populares del PAN, el mismo legislador Enrique Flores y el presidente municipal de Ébano, Crispín Ordaz Trujillo se enredaron y destaparon la cloaca en la que se había convertido el Congreso y en la que desde luego estaban inmersos.

Un nido de corrupción, que por supuesto no fue descubierto hace un par de meses. Los antecedentes de otras legislaturas ya condenaban a este Poder, solo que los intereses políticos y económicos que en esta ocasión se encaminaron y se vieron envueltos, estaban demasiado ocupados en otras cosas, en otros negocios y en otras grillas, menos en lo fundamental o trascendente.

De que siempre ha existido corrupción entre los representantes populares, nadie lo puede negar y, solo baste recordar cómo se concesionó el servicio de recolección de la Basura, de cómo se autorizó el Contrato con PANAVI o cómo fue que se endeudó indiscriminadamente al estado. En estos tres temas, salvo honrosas excepciones la mayoría de las y los diputados se prostituyeron.

Al final del día, Fernando Chávez Méndez, podrá presumir que fue él quien promovió la iniciativa y, aun cuando diga que la desaparición de Fuero fue una exigencia social, por aquello de que no se vayan a indignar, molestar u ofender los líderes de las organizaciones del Frente Ciudadano Anticorrupción, y que asumieron el tema como bandera suya, todos sabemos el origen y hacia dónde va la Reforma Constitucional. Que ahora otros se quieran colgar la medalla, es totalmente comprensible, pues son los gajes de su oficio, de su desencanto y desesperación; ni modo, así es.