Trazos y Sombras

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¡Porque tanto espanto!

Sin duda alguna esta semana fueron días trágicos para San Luis Potosí. La suma de levantones, desapariciones y la espiral de homicidios perpetrados con saña inaudita, esto, más el escándalo político por presuntos actos de corrupción en el Congreso del Estado enervan, desilusionan y encabronan a una comunidad que no ve por donde o quien ponga orden en una sociedad que, cada vez más observa el desmoronamiento o el rompimiento del tejido social.

Esta vez, un video filtrado por un presidente municipal de dudosa probidad u honestidad, encarcelado por lo que hoy denuncia fue capaz de estremecer y poner en duda nuevamente la debilidad y la fragilidad de nuestras instituciones. La clandestina videograbación circulada en medios y redes sociales no es, para ser honestos, ni la gran revelación ni el descubrimiento del hilo negro.

Desde hace años, todo mundo sabe lo que siempre ha pasado, ocurrido y estaba sucediendo en el Poder Legislativo, no es novedad ni un tema de ahora, ya otras legislaturas también se vieron envueltas en casos de sobornos, extorsiones y en oscuras redes de complicidad y corrupción, sin embargo pocos dijeron algo.

Solo recordemos como los integrantes de la LVIII Legislatura tuvieron la capacidad de corromper y prostituir el tema VIGUE para que la empresa regiomontana encargada de recolectar la basura entrara a la capital potosina sin ningún problema.

Desde entonces, la principal intermediación para recibir dinero o moches a cambio de aprobar el Título de Concesión propuesto por el panista Jorge Lozano, fueron precisamente figuras pertenecientes al Partido Acción Nacional PAN y que hoy ostentan cargos de elección popular importantes.

¿O acaso ya se olvidó que también los diputados de la pasada Legislatura y del Cabildo anterior también recibieron mochadas a cambio de aprobarle al ex presidente municipal Mario García Valdez su solicitud para contratar con PANAVI una suma millonaria que rebasa los mil 300 millones de pesos para sustituir el alumbrado público de la ciudad?

Quien no recuerda, cuando casi al término del período de la LVIII legislatura, la mayoría de los diputados de casi todos los partidos políticos recibieron sobres lacrados con grandes fajos de billetes, para que el crédito de los mil 500 millones de pesos solicitado al Congreso por el Ejecutivo del Estado fuera aprobado, sin oposición y sin contratiempo alguno.

Hoy por hoy, el escándalo provocado por la torpeza y la ambición política y económica de un joven diputado, que se aventuró sin tener elementos el involucrar a otros, ha puesto al Congreso del Estado de cabeza y en el centro del huracán y, serán ellos, y las autoridades los obligados a demostrar la verdad.

En medio de todo este desorden que generó la actitud manifiesta de un inútil diputado panista, hay deseos de venganza, aunque también actos de congruencia como el que acordaron los miembros de la Comisión de Vigilancia al retirarse en bloque para esclarecer, pero igual surgen de pronto redentores y voces que buscan no solo el linchamiento político de los personajes señalados.

Nunca antes esas figuras vinculadas a organismos empresariales, dirigentes de partidos políticos o representantes de organizaciones sociales alzaron la voz o hicieron algo, pero claro, ahora han aprovechado la coyuntura para que el escándalo rebote para su beneficio y genere un efecto colateral negativo para otros, principalmente para sus adversarios políticos.

Ubicado en su exacta dimensión, es conveniente apuntar y descifrar la coyuntura política en que el escándalo se da, pues por una parte nadie medianamente enterado es ajeno a la antropofagia política y a las pugnas internas que se han venido dando hacia el interior del PAN y el PRI.

¿Quién no observa, que el ruido provocado desde el Congreso del Estado es puntualmente aprovechado por figuras que se sienten herederos de viejas luchas sociales y que han encontrado en este alboroto un campo y caldo de cultivo para tratar de llevar agua a su molino, pidiendo incluso la intervención de las dirigencias nacionales de los partidos políticos y llevar el caso ante la PGR?

Obvio que para los opositores al tema PANAVI, la mesa está más que puesta y servida. Después de la estupidez cometida por el diputado Enrique Flores. Para ellos, para quienes se han obsesionado en echar abajo este asunto es una inmejorable oportunidad y coyuntura propicia para que el Congreso del Estado pudiera decir no a las adecuaciones del famoso Contrato.

Todas esas voces, saben perfectamente que mejor momento no pudieron tener para consumar su objetivo y fin. No se requiere ser mago para darse cuenta, que independientemente del escándalo provocado por la pendejada cometida por el panista Enrique Flores, quien entre otras consecuencias debería ser ejemplarmente sancionado, es la más monumental oportunidad para intentar

pegarle y debilitar al de enfrente, así de sencillo y así de entendible es todo este enredo.